Me he parado muchos de estos días a pensar y me he dado cuenta de que si ahora mismo ya estuviera en España para "siempre", es decir, para no volver más a la experiencia Erasmus estaría ya sumido en una depresión demasiado profunda. Southampton (England) -1 año 2009/10-, creo que junto con mi experiencia en Bournemouth (England) -3 meses 2007- y en Perugia (Italia) -2 meses 2008-, este está siendo el mejor año de mi vida so far con diferencia.
Muchos de mis amigos dicen que vivo en el pasado, que siempre añoro tiempos pasados y que siempre estoy como Gustavo Adolfo B., melancólico y mirando al horizonte (como mi cuadro preferido de Caspar David Friedrich -El caminante sobre el mar de nubes-) Supongo que tienen parte de razón al decir lo que dicen. Tal vez, todas mis añoranzas son retazos de una vida llena de momentos y experiencias únicas que hacen de mi pasado un refugio al que acudir cuando quiero darle sentido a mi vida hasta ahora. Acudo demasiadas veces y siempre creo que no he vivido lo suficiente. Soy un pesimista y esta ambición que tengo me infravalora cada día. Lo reconozco. Siempre quiero más y creo que podría haber vivido más, siempre más. Nunca es suficiente. Me veo con 21 años con la sensación de poder haber vivido más estos últimos años. No me doy cuenta, o subconscientemente sí, de que he vivido más cosas que más de la mitad de los jóvenes con los que comparto aula todos los días en la universidad. Siempre hay alguien mejor, que ha vivido más cosas o ha viajado más que tú, Eros. Es inevitable, no luches contracorriente, conformate con lo que tienes que es mucho, ¡tonto!
Southampton... voy a echar de menos todos los momentos que he vivido hasta ahora y todas y cada una de las calles de la ciudad. Voy a soñar con momentos y recordar a las personas, conversaciones y, sobre todo, todas las increíbles vivencias compartidas con ellos. Risas de todo tipo, abrazos con sentimiento, abrazo de despedida, películas de madrugada, canciones que me acompañaran durante toda la vida para atacarme en lo más hondo cuando esté débil y como todo masoca decida ponerse a escucharlas en esos momentos de debilidad, palabras profundas, palabras vanales, bailes en medio de una multitud alegre, lugares con cielos oscuros, nubes y lluvia, sabores amargos y sabores dulces, puertas que te llevan a una habitación o un comedor, puertas que se cierran y puertas que siempre están abiertas, acentos del sur, acentos del norte, miradas cálidas, miradas pícaras, miradas del alma...
He crecido, lo reconozco, he crecido de corazón. Soy mejor persona, me siento más mayor, más maduro. “Yo ya no soy yo, o por lo menos ya no soy el mismo yo interior”(Che Guevara) dijo en uno de sus numerosos viajes por Latinoamérica. No creo todavía que llegue a tal punto espiritual o a sentir algo tan profundo como sintió Ernesto pero comparto su quote y la siento como mía.
Siento que se acaba. Todo tiene su fin lo sé, pero sigo sin ser totalmente consciente de ello. Nothing lasts forever, everything goes to an end. Tengo pánico a hacerme mayor. El tiempo pasa volando. Ahora entiendo a mi abuelo cuando pregunta: ¿qué opinas de la fugacidad de la vida? Inexorable paso del tiempo que afecta a todos por igual, siempre el tiempo, siempre días y días que pasan y que no volverán nunca más dejando una pregunta en el camino, ¿has vivido este día al máximo?
Parece que fuera la semana pasada cuando llegaba con el avión a Southampton y me decía para mis adentros, no me sitúo en esta ciudad, no sé donde estoy, ¿llegaré a conocer la ciudad al 100%? Tantas dudas que se tienen al principio, tantas preguntas, tantos problemas y no tan problemas vistos ahora desde la distancia... que los recuerdas incluso con añoranza. Son experiencias de la vida, todo tiene etapas y esta está llegando a su fin Eros. ¡Acéptalo ya! Creo que es este miedo a que esta etapa de mi vida tan bonita acabe que ya estoy organizando mi futuro de manera que en ningún momento deje de hacer de todo. Quiero cumplir todos mis sueños y vivir un día allí y un día allá! Me estoy volviendo loco. Quiero acabar la carrera y perderme por el mundo un tiempo. Coger a alguien como compañero de viajes y vivir, vivir la juventud, vivir el momento en el que pueda decir, estoy vivo, más vivo que nunca. Estoy emocionado con solo pensar todo lo que quiero hacer. Es probable que nada de lo que sueñe se cumpla, no todo lo que sueño va a tener que hacerse realidad, pero de momento no pierdo la esperanza y sigo con mi ilusión de volverme más loco aún y hacer lo que muy pocos hacen, vivir al 100%.
Tengo un miedo enorme al derrumbe de todos estos sueños, a verme desbordado por la impotencia y no llegar a la felicidad. Supongo que este problema lo tienen todos, pero mi problema es verme con el pelo en estación invernal y no haber hecho todo lo que quise en verano. ¿Qué me depara el futuro? Pregúntome día a día. Estoy obsesionado conmigo mismo. Soy un individualista desdichado con ansias de vivir una vida, una sola, la única que tengo. Quiero viajar por un cielo lleno de sueños... ¿vienes conmigo?
(Alicante, 04/04/2010)


He llegado de casualidad a tu blog y me siento muy identificada con todo lo que sientes,con como te sentiste al volver a tu ciudad( la mia es Madrid), al igual que para ti este ha sido el mejor año de mi vida, yo estoy de Erasmus en Finlandia y en pocos días tengo que volver a Madrid y la verdad no quiero volver..Espero volverme a ir pronto donde sea, creo que vivir fuera de tu casa te hace crecer. Y no te preocupes todo eso que sientes ahora lo sentimos millones de jovenes. Espero que todos tus sueños se cumplan y que aunque todos no se puedan cumplir, hagas todo lo posible para hacerlos realidad. Un besote.
ResponderSuprimir